Profesional posgraduado en administración

15 de marzo de 2018

INMIGRACIÓN


La inmigración en Chile durante los últimos meses ha sido ampliamente cuestionada en redes sociales y también en varios artículos de la prensa, causada por la llegada masiva de haitianos en chárter de líneas aéreas, las que aprovecharon la oportunidad de negocios en el transporte de pasajeros desde Puerto Príncipe a la Ciudad de Santiago. ¿Cuáles podrían ser las causas de esta inmigración?, ¿quiénes financian los pasajes de estas personas que vienen a buscar mejores oportunidades en nuestro país?

Es necesario preguntarse si el país posee una política o legislación de migración de acuerdo a su interés nacional y a su entorno internacional actual, principalmente porque la ley de inmigración vigente data de 1975, complementándose últimamente con varios instructivos presidenciales. Antiguamente, la mayoría de los inmigrantes provenían desde Europa; en cambio, en las últimas décadas gran cantidad de éstos proceden desde América especialmente Perú, Colombia, Bolivia, Venezuela y Haití. De acuerdo a los antecedentes del Departamento de Extranjería y Migración (DEM) señala que la mayoría de los profesionales que han ingresado al país son venezolanos, en cambio aquellos con origen del resto de los países es en gran parte mano de obra no calificada.

La Compañía de Jesús ha apoyado a estas personas durante sus primeros días de estadía y, a su vez, se puede apreciar que el Estado no posee las políticas necesarias para que tengan las comodidades mínimas de sobrevivencia, permitiéndoles el ingreso con una visa de turista, teniéndose el pleno conocimiento que la verdadera finalidad es quedarse residiendo en Chile con un contrato de trabajo. Lamentablemente, extranjería sólo le otorga la visa laboral, una vez que haya sido aprobado por el Ministerio del Interior y Seguridad Pública. Este proceso toma varios meses y durante este periodo transitorio las personas quedan desprovistas de salud, residencia e incluso lo mínimo necesario para subsistir.

Este problema es un gran desafío para el Gobierno que se inicia, dado que existe un Proyecto de Ley desde 2013 y otro en 2017 presentados por diputados, no dándoseles la urgencia necesaria para abordar este problema actual social en Chile, que debe ser resuelto antes que surjan las dificultades y odiosidades xenofóbicas de chilenos hacia inmigrantes que vienen al país con expectativas de superar los problemas de sus países de origen.





No hay comentarios.: